Texto de Germán Peña Córdoba
Cuando Ezequiel Rojas, en 1848 quiso fundar el Partido
Liberal Colombiano no se equivocó. El objetivo era fundar una agrupación
política que tuviera como base la abolición de la esclavitud, las libertades
individuales, la desaparición de los fueros, la educación como movilizador
social y reformar la relación de la iglesia con el estado; lo anterior lo hizo
saber a través de un pequeño periódico llamado "El Aviso" en
un artículo titulado "La Razón de Mi Voto". Desde allí, lo que
hoy equivaldría a las redes sociales de ese tiempo, don Ezequiel proclamo su
plataforma doctrinaria. En aquel tiempo, una de las grandes conquistas del
Liberalismo fue la abolición de la esclavitud en el año 1851, bajo el mandato
del presidente José Hilario López.
Con los naturales defectos que tiene toda corriente de
pensamiento, fue el partido Liberal el que más se identificaba con la angustia
del pueblo colombiano y lo ha demostrado en las diferentes facetas de nuestra
agitada historia. Después de la
Hegemonía Conservadora (1886-1930) donde los Conservadores ejercieron el poder
11 periodos presidenciales o sea que gobernaron 44 años ininterrumpidos.
Después vino lo que se ha llamado Republica Liberal: los mandatos liberales de
Enrique Olaya Herrera (1930-1934), Alfonso López Pumarejo (1934-1938), Eduardo
Santos (1938-1942) y finalmente fue reelecto Alfonso López Pumarejo
(1942-1945). Su periodo fue completado por Alberto Lleras Camargo debido a que
el presidente López renunció por el escándalo de la cervecera holandés Handel. Alberto
Lleras gobernó hasta1946.
Es de destacar, que en este periodo de Alfonso López
Pumarejo tuvo impulso las más grandes reformas sociales, en lo que se llamó
"La Revolución en Marcha". A pesar, como sucede hoy, se les
puso grandes obstáculos a las reformas, logró sacar adelante la creación del
movimiento Sindical Obrero en Colombia, el derecho a la huelga excepto la
parálisis de los servicios públicos, la educación laica, una Reforma Agraria y
la reforma constitucional de 1936. Fue un periodo de grandes transformaciones
sociales en nombre del Partido Liberal.
Siguieron las reformas en los diferentes periodos
subsiguientes y un acuerdo de paz tuvo éxito con el M-19, bajo el gobierno liberal
de Virgilio Barco Vargas. Llego el gobierno de Cesar Gaviria Trujillo (1990-1994)
¡Bienvenidos al futuro! Gaviria era un político poco conocido hasta ese
momento, que el asesinato de Luis Carlos Galán Sarmiento catapulto a la
presidencia, sin ningún mérito diferente al estado emocional que caracteriza
las elecciones en Colombia, donde los deudos del político asesinado o muerto
por causas naturales, se arrogan la potestad de imponer una sucesión, como si
viviéramos en una democracia hereditaria.
A pesar de la constituyente de 1991, liderada por el
gobierno Gaviria, Colombia entró en una apertura económica de libre mercado que
no fue más que la imposición de un neoliberalismo salvaje. A partir de allí el Partido
Liberal se desnaturaliza. El neoliberalismo nacido de las entrañas del consenso
de Washington liderado por la banca Multilateral, Margaret Thatcher y Ronal
Reagan propugnaban por una disminución del tamaño del estado y la
instrumentación del estado a favor de los intereses particulares. Mas de 30
años de neoliberalismo sus resultados han sido nefastos y, los tenemos a la
vista: pobreza generalizada y una desigualdad inconmensurable.
En contraposición al consenso de Washington surge el
Foro de Sao Pablo, una visión diametralmente opuesta que se identifica con el
Progresismo que hoy gobierna a Colombia en cabeza de Gustavo Petro Urrego.
Este, el gobierno del cambio, que busca consolidarse en otro periodo presidencial
en cabeza de Iván Cepeda Castro, es la corriente de pensamiento que más se
identifica con el Liberalismo reformista de Alfonso López Pumarejo. Las Bases,
en una profunda reflexión ideológica, deberán decidir ya, cuál ideario de los
dos que se disputan la presidencia en Colombia, se identifica más, con el liberalismo
de Ezequiel Rojas; aquel movimiento de ideas de avanzada, que ponía por delante
las angustias del pueblo colombiano, antes que los intereses particulares. Las
Bases Liberales, antes que sea demasiado tarde, deben decidir ya, hacía dónde
va dirigido su apoyo.
Germán
Peña Córdoba
Arquitecto-UNIVALLE



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