Texto
de Germán Peña Córdoba.
Jóvenes:
¡a pellizcarse!
Allá, por el horizonte alcanzo a ver un futuro lleno de grandes nubarrones, que impide
divisar con claridad el panorama. Son inmensos nubarrones que eventualmente se traducirán
en barbarie. No se ha perdido nada hasta el momento, pero en una segunda vuelta
se puede perder lo hasta hoy conseguido. Todo se puede ahogar en el mar de la
indiferencia; la ultraderecha no viene a gobernar viene a vengarse y a
perpetuarse. Si ustedes no salen masivamente a votar el 21 de junio es muy
posible que nos regresen al pasado.
Si
se quedan en casa madurando el síndrome de "Peter Pan", evitando
responsabilidades con el país, se los "come el Tigre". Si no se sale
a votar por la opción que aprobó la matrícula cero en la educación pública, que
estableció las bondades del contrato del SENA, esto solo por mencionar dos
beneficios, serán borrados del mapa por un gobierno antiderechos que ustedes
mismos montarían con su apatía de no salir a votar.
Hoy
es el neofacismo que, con base a símbolos, manejo de la política espectáculo y
el fomento del odio hacía el diferente, es el que esconde en sus fauces los
afilados colmillos que luego clavara sin piedad en tu frágil humanidad. El
fascismo es la nueva ola en el mundo, pela sus dientes, se hace elegir en
democracia para luego ya instalado y, apoltronado hace desaparecer lo que
conocemos como democracia. Ya las democracia no la desaparecen con golpes de
estado. Lo que conocimos en los años setenta con el general Jorge Videla y
Augusto Pinochet en Argentina y Chile respectivamente. Lo de ellos resultara
menos grave, si no se sale a votar a consciencia.
Lo
dice el libro titulado: "Como Mueren las Democracias", escrito por
los politólogos Steven Levitsky y Daniel Ziblatt, profesores de Harvard. Los
futuros dictadores, contrario a los dictadores puestos por un golpe de estado,
se hacen elegir cumpliendo con todo el rigor protocolario de la democracia; una
vez electos la metamorfosis comienza a desarrollarse. Empiezan a subvertir y a
desmantelar gradualmente las instituciones democráticas desde adentro. Lo
anterior se ve claramente, cuando muestran su verdadero rostro y toman las
primeras medidas; tipo José Antonio Kast en Chile o Rodrigo Paz presidente de
Bolivia.
De Gustavo Petro se decía con insistencia, que
una vez elegido nos convertiría como Cuba o Venezuela, pero a medida que pasó
el tiempo ni lo uno, ni lo otro ocurrió. Decían olímpicamente que se perpetuaría
en el poder ¡Tampoco pasó! En su gobierno se buscaron realizar algunas reformas
sociales que pedía a gritos la sociedad colombiana, algunas fueron culminadas
otras fueron frustradas. Lo que, si es claro y democrático, es que el programa
progresista que tuvo un éxito relativo continúe en cabeza de alguien, como Iván
Cepeda.
Recuerdo
el movimiento "La Séptima Papeleta" promovido por los jóvenes de
aquella época de 1990. Ese liderazgo juvenil, dio origen a la constitución de
1991. La participación de los jóvenes fue fundamental. Hoy, hay que convocar
con urgencia a los jóvenes, para que salgan de esa Zona de Confort en que se encuentran;
salgan ya a votar el 21 de junio en segunda vuelta, salgan a reivindicar sus
derechos hoy a punta de ser conculcados por una opción de derecha ultramontana
que viene a arrasar con todo lo que huela a Petro ¡¡Salgan a votar por Iván
Cepeda!!
Arquitecto-UNIVALLE.



»