Texto de Germán Peña Córdoba
Dentro de las figuras literarias existe una llamada Hipérbole, que consiste en exagerar
en sentido figurado. Existen otras figuras literarias: la Metáfora, el Símil,
la Paradoja, la Sinécdoque, la Alegoría, que aplicadas ofrecen vistosidad,
agradabilidad, fluidez y eufonía a los escritos. En este caso específico se
trata de una Hipérbole.
Defectos
físicos tenemos todos, no somos perfectos, ni somos el Adonis de la mitología griega
que trataba de la perfección de la figura masculina representada en un joven.
No consiste en detenernos en el físico antes que los argumentos, pues la
inteligencia opaca el defecto físico cualquiera que esté sea.
Da la
sensación, que aun sin posesionarse el eventual nuevo gobierno con rasgos claramente
Fascistas, existe ya un vacío de poder y, ese vacío es llenado por el
vicepresidente. Parece que el advenedizo "presidente electo” le tuviera
miedo a enfrentar compromisos serios de Estado y procura por todos los medios
quedarse atendiendo trivialidades propias de una campaña electoral que ya pasó.
Lo vimos en el frustrado empalme, evadiendo estar presente, con narrativas
propias de un novato y reacciones tan infantiles como cuando a un niño le
quitan un bombón.
Hay
que informarle al "electo", que la campaña electoral ya pasó y ahora
viene lo difícil: gobernar para todos los colombianos.
Nunca
en Colombia se había visto tanto protagonismo de un vicepresidente. Bueno, en
realidad si se había visto, con el vicepresidente de Manuel Antonio Sanclemente
ultimo presidente Vallecaucano. Don Manuel Antonio, hombre epónimo de la cuidad
de Buga, departamento del Valle del Cauca, fue elegido presidente de Colombia
en 1898, con 84 años de edad. El viejo Sanclemente por motivos de salud no pudo
gobernar desde Bogotá, y se trasladó a Villeta Cundinamarca desde donde
despachaba. Gobernó hasta 1899. En este año, estalló la guerra de los Mil Días,
que fue una cruenta confrontación entre Liberales y Conservadores. Un complot
entre Conservadores Históricos y Conservadores Nacionalistas produjo el golpe
de estado a favor de su vicepresidente José Manuel Marroquín el autor del poema
lírico La Perrilla.
¿Recuerdan
el poema La Perrilla, en clases de español de tercero de Bachillerato? Un fragmento
del género literario que es una fábula en verso.
“-¡Sarnosa era! Digo mal, no era una perra sarnosa, era
una sarna perrosa y en figura de animal-
-Era otrosí, derrengada, la derribaba un resuello y puede
decirse que aquello, no era perra ni era nada-“
En el
año 1903 el presidente Marroquín muy obsecuente con el intervencionismo de Teodoro
Roosevelt presidente de los E.U, entregó el Canal de Panamá que habían dejado
su construcción abandonada los franceses. Cuando al presidente Marroquín le
preguntaron por la separación de Panamá, cínicamente contesto: "pero de
que se quejan los colombianos, si me entregaron un país y yo les estoy
devolviendo dos". Esta fue la última coartada concreta de un vice y su
hijo Lorenzo Marroquín, que por su exceso de protagonismo en su gobierno lo
llamaban "el hijo del ejecutivo".
Hoy
vemos con profunda preocupación los movimientos de la fórmula presidencial del
llamado "presidente electo". El vicepresidente José Manuel Restrepo y
su excesivo protagonismo nos hace pensar en el evidente desconocimiento del
estado del "presidente electo". Hoy cobra gran protagonismo su
vicepresidente José Manuel Restrepo, que es un tecnócrata, que estuvo vinculado
al gobierno de Iván Duque como ministro de hacienda. "Los nunca"
son los de siempre. Restrepo conoce el estado, pero no para reducir la
sempiterna desigualdad, si no, para ponerlo al servicio de las causas
Neoliberales y sus intereses.
Restrepo,
es un tipo menudo, de aspecto frágil, pésimo bailador y dueño de una portentosa
nariz qué parece que el resto del cuerpo dependiera de ella para su
funcionamiento: ¡erase un hombre a una nariz pegado! Su desproporcionada
nariz da cuenta de su desarrollado olfato político.
Pero
como la fábula de Pinocho. Cada vez que Restrepo miente sobre el gobierno del
cambio, tratando de imponer sus relatos por encima de los datos parece se le
creciera, todavía más, su nariz. Estoy seguro que José Manuel será el
presidente si la demanda de nulidad, impetrada por Luis Guillermo Pérez
próspera y arriba a buen puerto. Si Restrepo es el presidente, le pido que sea
auténtico, que siga pegado a su gran nariz, que no se vaya a someter a cirugías
qué borren su identidad y su particularidad; porque además nos preocuparía
mucho la remoción de escombros qué una rinoplastia ocasionaría, pues no habría
espacio disponible para depositar tanta cantidad de materia orgánica.
Germán Peña Córdoba
Arquitecto- UNIVALLE


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