Texto
de Germán Peña Córdoba
El
Arúspice era un sacerdote y adivino de la antigua Roma, que leía el futuro a
partir de examinar las entrañas de los animales sacrificados. Los arúspices se
concentraban específicamente en el hígado del animal, se detenían en su color y
se fijaban en su tamaño y forma. A partir de allí, le confesaban al Rey su pronóstico,
que también era sometido a la aprobación o rechazo de los dioses antes de
cualquier acción que se fuese a emprender. Los Arúspices eran los encargados de
interpretar la voluntad divina y predecir el futuro mediante el examen de las vísceras.
No
pretendo tal dignidad, sería demasiado pretencioso y, mucho menos con la carga
histórica con que vienen los Arúspices; pero si al menos puedo atreverme a
desentrañar y a pronosticar algo de lo que pueda suceder el 8 de marzo, día de
elecciones en Colombia. Un escenario posible se puede anunciar sin descartar
que puedo equivocarme. El error siempre nos acecha y nos asedia de manera
involuntaria y permanente.
Comienzo
por decir lo que expresan los encuestadores profesionales: "las
encuestas no predicen, las encuestas son una foto del momento". En
todas las fotos tomadas en un determinado momento y que paradójicamente su
confección fue ordenada por unos medios hegemónicos de comunicación,
caracterizados por su hirsuta ideología de derecha, Iván Cepeda encabeza los
sondeos; gana sobrado no solo en primera vuelta, si no, que gana en una
eventual segunda vuelta. Iván Cepeda es una realidad política indiscutible y
muy difícil de desmontar a estas alturas del paseo, donde un gran volumen de
electores ya ha definido su preferencia, aunque por supuesto abunda la franja
de indecisos.
El
8 de marzo, será el día de la quema, donde veremos el humo. El Pacto Histórico
se ha impuesto una ambiciosa meta: 55 senadores de la república y 86
representantes a la Cámara. Según el análisis de las entrañas del sacrificado
pueblo colombiano y específicamente el análisis de ese gran hígado que tiene el
país Colombia, menos de 35 senadores y 60 representantes a la Cámara, no podrá dejar
de elegir el Pacto Histórico como la primera fuerza política de Colombia. Estos
Congresistas serán elegidos democráticamente, por un pueblo consiente que el
verdadero poder para sacar adelante las reformas radica en tener una robusta
representación en ambas cámaras del congreso de la república.
Los
Arúspice no solo analizaban el hígado, también analizaban los intestinos de los
animales sacrificados. El odio intestinal encuentra su representación en una de
las consultas de la ultraderecha. Hablando de la consulta interpartidista
llamada "La Gran Consulta por Colombia", Juan Daniel Oviedo
gana terreno y se distancia del odio visceral. Hoy Oviedo, es una opción
importante pues representa la búsqueda desesperada de adecentarse una parte
importante de la derecha y así evitar verse involucrada en el torbellino de
odio y la narrativa extrema que nada aporta y nada argumenta. Por otro lado, la
consulta de Claudia López donde no compite con nadie, ganará sólita.
Y
finalmente analizando las vísceras de la Colombia sacrificada; lo que sería la
Consulta más importante, la llamada Frente por la Vida, donde se le cerceno de
un tajo el derecho a participar a millones de colombianos, esa consulta está
plagada de arbitrariedad, contaminada de ilegalidad y untada de corrupción
desde el sesgado Consejo Nacional Electoral (CNE), que nos expolió el derecho a
participar con el candidato de la preferencia de millones de colombianos.
Seguro que de ella saldrá un ganador que será Roy Barreras o Daniel Quintero.
Cualquiera de los dos que gane esta espuria consulta, si les asiste el espíritu
de unidad, deberá de adherir al candidato más opcionado: Iván Cepeda Castro.
ADENDA.
Tener dudas sobre la legitimidad de un proceso electoral en Colombia es válido.
Lejano está el claro fraude a las elecciones de 1970. No tan lejano está el
fraude al partido Mira en el 2014 y, muy cercano está el pretendido fraude en
el año 2022 al Pacto Histórico, donde se le
esfumaron 700.000 votos, que una oportuna intervención logró recuperar,
cuando el Software de siempre ya los habían adjudicado al partido de La U.
¡Y el Software ahí!
Germán Peña Córdoba
Arquitecto-UNIVALLE


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