Texto
de Lisandro Duque Naranjo
Gran
reaparición de Claudia Gurisatti en NTN24 con su surtido de denuncias añejas,
que ni siquiera en su momento, 2008, tuvieron receptividad en las Cortes, y con
las que ahora pretende resucitar el fantasma de la farcpolítica. El computador
de Raúl Reyes, que ella guarda como una reliquia, lo ha sacado a relucir
nuevamente, para “enjuiciar” a un ciudadano al que obviamente le resbalará esa
cosa tan rancia a estas alturas del siglo XXI.
Es
que ese computador, por allá en los años de upa, ni siquiera sirvió para
empapelar a nadie, y no hubiera sido necesario que la Corte dijera de él que se
le había perdido la cadena de custodia para que no sirviera como evidencia
contra nadie. Raúl Reyes, en ese aparato, solamente escribió una bitácora de
minucias personales que no daban la talla ni para citar a alguien a una
inspección de policía.
Quién
sabe dónde habrá estado viviendo la Gurisatti que está tan atrás de noticias.
El hecho es que quiere causarle, con esos “testimonios”, un tropiezo a la
candidatura de Iván Cepeda. La edad de la periodista no permite suponer que
tenga amnesia como para olvidarse de que en 2016 se firmó la paz con las
FARC-EP, y que su secretariado ya pasó por la JEP, y que las disidencias que
andan por ahí son otra cosa, y que a Santrich lo mataron a causa de haberse
volado eludiendo una extradición que le tenían montada bajo la inspiración de
Néstor Humberto Martínez.
En
cuanto a Iván Cepeda, él sí prestó sus buenos oficios a las conversaciones de
La Habana, a pedido del presidente Santos, así como Piedad Córdoba (q.e.p.d), a
solicitud del presidente Uribe, contribuyó en reuniones con Raúl Reyes a
comienzos de este siglo, en función del problema de la época, el intercambio
humanitario, logrando buenos resultados en la devolución de secuestrados, pero
sin obtener que Uribe devolviera aunque fuera un preso de las FARC-EP. Aun así,
el procurador de entonces, Alejandro Ordoñez, intentó castigarla, sin éxito.
Pero eso es historia patria.
El
hoy candidato Cepeda viajó a La Habana y, al mismo tiempo, lo hicieron Roy
Barreras y Álvaro Leyva Durán. También participaron en ese proceso, dando luces
jurídicas, Manuel José Cepeda, exmagistrado de la Corte Constitucional y Juan
Carlos Henao, ex magistrado de la Corte Constitucional y exrector del
Externado. ¿Querrá empapelarlos también la señora Gurisatti con este refrito?
Iván
Cepeda, ahora que está a la cabeza de las encuestas y llenando plazas, tiene a
la derecha desesperada. Ha surgido un joven caleño, Jaime Arizabaleta, muy
atlético y muy “gente bien”, que sale en fotos con Uribe y sus hijos y se ha
propuesto vandalizar los afiches con propaganda de Cepeda, ensuciándolos y
tugurizando las paredes caleñas. Ahora está amenazando destruir el monumento a
la resistencia en Cali y saca videos con inteligencia artificial en los que esa
mano poderosa construida por los muchachos del estallido social salta en
pedazos y él aparece como Sansón celebrando entre el polvero su hazaña. Es
gritón, avasallante, musculoso, y va por un renglón para cámara por el Centro
Democrático. La gente lo llama “El Maluma de Dollarcity”. El tipo le adjudica a
Cepeda ser de las FARC-EP, como si existieran, y hasta de las disidencias, que
son otra cosa y anda en patota con una caterva de vencejos que le copian. Qué
personaje tan ignorante, bocón y fastidioso.



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