Texto de Lizardo Carvajal Rodríguez
Hoy, 6 de junio de 2026, en una mañana inusualmente
fresca en Cali, Alberto Ramos Garbiras nos dijo adiós o, quizá, simplemente nos
dejó un "hasta luego", acompañado de la sonrisa serena que siempre lo
caracterizó.
Aunque nació en Sevilla, el entrañable "Balcón del
Valle", Alberto fue también un caleño por adopción, por ejercicio
ciudadano y por la profunda huella que dejó en la vida intelectual y pública de
Cali. Sevilla, ese rincón privilegiado del norte del Valle del Cauca donde
resuenan las notas del Grupo Bandola y floreció una notable tradición cultural,
puede contarlo entre sus hijos más ilustres.
Me gusta pensar en Alberto Ramos Garbiras como un
sevillano universal. Nacido en 1952, compartió el origen geográfico de figuras
que contribuyeron al prestigio intelectual de ese municipio, entre ellas Lino
Gil Jaramillo, destacado integrante del movimiento cultural y literario que
proyectó a Sevilla en el ámbito nacional; Héctor Abad Gómez, cuya vida inspiró
la memorable obra El olvido que seremos; y Lisandro Duque Naranjo, uno de los
más importantes cineastas colombianos, reconocido internacionalmente por
películas como Visa USA. Son apenas algunos nombres de una tierra pródiga en
talento y pensamiento.
Alberto fue abogado de la Universidad Santiago de Cali,
especialista en Derecho Constitucional de la Universidad Libre y magíster en
Ciencia Política de la Pontificia Universidad Javeriana. Realizó estudios de
actualización política en la Universidad Complutense de Madrid y adelantó
estudios doctorales en política latinoamericana.
Ejerció con solvencia y compromiso diversos cargos
públicos. Fue Personero Delegado para los Derechos Humanos de Cali (1995-1997),
Procurador Ambiental y Agrario del Valle del Cauca (1997-2004), Director del
DAGMA de Cali, Secretario General de la Gobernación del Valle del Cauca,
funcionario de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres y
Gerente de la Industria de Licores del Valle.
Su vocación académica fue igualmente destacada. Se
desempeñó como profesor universitario en las áreas de Derecho Constitucional,
Derechos Humanos, Ciencia Política, Derecho Internacional Público y Derecho
Ambiental. Impartió cátedra en la Universidad Libre, la Universidad Santiago de
Cali, la Universidad del Valle y la Universidad de San Buenaventura.
Su producción intelectual supera la decena de libros,
además de numerosos artículos de análisis y opinión. Entre sus obras más
representativas se encuentran Bolívar y el constitucionalismo, Terrorismo,
globalización y Estados-Nación, Conflicto interno, fronteras y crisis
diplomática y Partidos políticos y populismo. Desde 1998 tuve el privilegio de
acompañarlo como editor en varias de sus publicaciones, experiencia que me
permitió apreciar de cerca su rigor intelectual, su disciplina investigativa y
su permanente interés por los asuntos públicos. Él me decía: Lizardo promovamos
para que cada autor tenga su “plante”, así se hace autoeditor.
Recibió múltiples reconocimientos por su aporte
académico, cultural e intelectual. Fue, además, miembro correspondiente de la
Academia de Historia del Valle del Cauca.
Ha muerto Alberto Ramos Garbiras, una de las figuras
más reconocidas del Valle del Cauca y de Colombia en los campos del derecho, la
docencia universitaria, el análisis político y la reflexión democrática. Su voz
se apaga, pero permanece su legado en libros, artículos, conferencias, alumnos
y lectores. Como ocurre con los verdaderos maestros, la ausencia física no
logra eclipsar la permanencia de su obra.
Tu palabra seguirá dialogando con las nuevas
generaciones.


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